Archive for December, 2007
No esperes
No esperes una sonrisa para ser gentil . . .
No esperes ser amado(a) para amar . . .
No esperes estar solo para reconocer el inmenso valor de un amigo(a) . . .
No esperes el luto del mañana para reconocer
la importancia de quienes están hoy en tu vida . . .
No esperes tener el mejor de los empleos
para ponerte a trabajar …
No esperes la nostalgia del otoño
para recordar un consejo . . .
No esperes …
No esperes la enfermedad para reconocer
que tan frágil es la vida . . .
No esperes a la persona perfecta
para entonces enamorarte . . .
No esperes el dolor para pedir perdón . . .
No esperes la separación para buscar la reconciliación . . .
No esperes el dolor para elevar una oración . . .
No esperes elogios para creer en ti mismo(a) . . .
No esperes …
No esperes que los demás tomen la iniciativa,
cuando sabes que tu has sido el culpable . . .
No esperes el “yo también” para decir “te amo” . . .
No esperes tener dinero por montones
para entonces ayudar al pobre …
No esperes el día de tu muerte
si aún no has amado la vida . . .
¿qué estás esperando ?…
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No commentsGratitud En Los Momentos Difíciles
Dar gracias a Dios todos los días por las infinitas bendiciones que nos ofrece nos abre el camino para que nos lleguen más bendiciones.
Cuando nos sentimos agradecidos por nuestras experiencias pasadas y presentes, transcendemos los juicios de lo que consideramos que está bien o mal.
Pasamos de ser víctimas a ser conscientes de nuestro poder de elección. Podemos elegir agradecer las oportunidades que nos ofrece la vida de aprender y avanzar o podemos simplemente quejarnos de lo que nos ha tocado vivir.
Cuando agradecemos lo que nos sucede, le estamos diciendo: SI!!! a la vida SI!!! estoy dispuesto a aprender las lecciones que necesito aprender, ya sean de relaciones, laborales, de salud, económicas o profesionales.
Sin embargo, agradecer lo que aparentemente puede parecer un desastre es bastante más difícil que sentir agradecimiento cuando todo nos va sobre ruedas.
Agradecer no implica negar el dolor, pero cuando transcendemos el dolor, la rabia, etc…, agradeciendo en medio de la situación que nos ha tocado vivir, nos abrimos a las infinitas posibilidades que nos brinda la vida de avanzar hacia más felicidad y más plenitud.
Muchas personas han declarado que después de sufrir desengaños, pérdidas, enfermedades, incluso vivencias tremendamente traumáticas, se han sentido agradecidos por las experiencias que les han aportado.
La pérdida de un ser querido les ofreció la oportunidad de valorar a los personas que aún estaban a su lado, de agradecer los momentos vividos junto a la persona que falleció y a ser más amorosos y tolerantes con los demás.
Las dificultades económicas les ofreció la oportunidad de apreciar lo que ya tenían y a emplear sus recursos personales yacentes, para crear más prosperidad y abundancia en su vida.
La separación de su pareja, les brindó la posibilidad de ser independientes económicamente y a mejorar su autoestima, ofreciéndoles a su vez una nueva relación, más profunda y sincera.
Una enfermedad les ayudó a sanar su relación con el pasado, a perdonar, liberándolos del enorme peso del resentimiento.
El traslado a otra ciudad, les ayudó a expandir sus horizontes, conocer a otras personas y a superar limitaciones que quizás no hubiesen logrado quedándose en su ciudad.
Un problema laboral, les empujó a salir a buscar otro puesto más satisfactorio a nivel creativo y económico.
Agradecer a Dios en medio de todo lo que estamos viviendo en el presente, aunque momentáneamente no veamos el porque de una situación dolorosa, nos da el poder y la energía necesaria para realizar cambios positivos.
Nos ofrece la oportunidad de crecer y de avanzar en todos los aspectos de nuestra vida.
Si nos quedamos en el victimismo, quejándonos de nuestra mala suerte, perdemos la oportunidad de sacar todo nuestro potencial a la luz…nuestra creatividad, nuestros talentos, nuestros recursos internos, nuestro ser.
Cuando nos ocurre algo que no entendemos, podemos preguntarnos:
1.- qué puedo/que necesito aprender de esta situación?
2.- Cómo puedo mejorar mi vida y la de los que me rodean?
3.- Qué lecciones esconde este acontecimiento?
Siempre podemos elegir.
El momento de poder está siempre en el presente y es sólo transcendiendo lo aparentemente nefasto que podemos cambiar el futuro.
Es en el presente,
que creamos nuestro futuro.
Toma tu presente y actúa:
Agradece a Dios la oportunidad que te ofrece de aprender
y alcanzar tus sueños.
- Autor Desconocido
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No commentsMuchas Veces A Lo Largo De Tu Vida
Muchas veces en la vida dices que te quieres morir.
No hay que pensar así, la vida es muy valiosa como para desperdiciarla.
Todos somos muy importantes para todos.
Piensa que por ahí para el mundo no eres nadie, pero para alguien eres el mundo.
Muchas veces piensas que alguien es perfecto.
No hay nadie perfecto, todos somos iguales.
Hay gente que tiene cosas que tu no tienes y tu tienes cosas que ellas no tienen.
Muchas veces te sientes poco para alguien.
No tiene que ser así, nadie es, ni poco ni mucho para nadie.
Lo que ocurre es que algunos lastimamos con mas facilidad que otros.
Las virtudes del otro son más visibles que las tuyas.
Muchas veces te aferras a algo o a alguien. No esta mal, pero trata de no hacerlo indispensable para tu vida. Y si lo haces piensa que también hay personas que te quieren.
Muchas veces te desprecias, te miras al espejo y te insultas.
No lo hagas Dios te hizo así y no lo vas a poder cambiar.
Piensa que “el cuerpo es la parte visible del alma que lo habita”.
Nunca te guíes por las apariencias, ellas engañan.
Muchas veces nos desilusionamos. Si todo lo que esperamos o pensamos se nos cumpliera, ¿donde estarían las sorpresas?.
Muchas veces nos traicionan los amigos. Y ahí aparecen los verdaderos amigos que nos consuelan.
Recién ahí nos damos cuenta si estamos yendo por el buen camino.
Por todos esos motivos no bajes los brazos nunca. Por todo eso vive la vida al máximo, diviértete.
Por todo eso quiere la vida, ella no es muy larga, pero si divertida.
Puede que te toque vivir cosas muy feas pero después va a venir algo mejor.
No hagas que tu vida sea un infierno, trata de disfrutar cada momento como si fuese el último.
Toma bien las decisiones importantes, si te equivocas pueden derribar lo que construiste a lo largo de tu vida.
Nunca cambies, siempre sé tu mismo. Piensa que siempre hay gente que te va a recibir con los brazos abiertos.
Nunca creas que es tarde para volver a empezar. Nunca se es tarde para realizar un sueño, ellos no son imposibles.
Siempre acuérdate que en nuestro idioma hay una palabra para volver a empezar, perdón.
La vida es gratis, es un regalo y los regalos no hay que rechazarlos. Sino lo quieres aceptar no lo hagas, pero piensa en todo lo que te estás perdiendo.
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2 commentsEl valor de las cosas pequeñas
Tendemos a no valorar las pequeñas cosas cotidianas que se nos presentan, y sólo les damos importancia cuando sentimos su ausencia. Quizás por cotidiano, jamás celebramos la salida del sol. Solo lo añoramos cuando, en nuestras vacaciones en la playa, no se hace presente por varios días.
Maldecimos la lluvia porque nos obliga al tedioso trabajo de cargar con el paraguas y desluce nuestros zapatos. Sólo le damos importancia cuando la sequía nos consume, o cuando, por unas pocas horas, falta el agua en nuestras canillas.
Esperando quizás el “gran espectáculo” nos perdemos de vivir los pequeños espectáculos que la naturaleza nos presenta día a día. Hay quienes piensan que cuanto más se sabe de fenómenos que ocurren a diario, menos se disfruta de ellos. Que el sabio disfruta menos que el neófito de los sucesos naturales. Pero no todo es así; todo lo contrario. Cuanto más se sabe, más sorprendente parece.
Cuanto más se sabe, más milagroso parece. Si no aprendemos a disfrutar de las pequeñas cosas cotidianas de la vida, que es lo que conocemos… ¿Podremos ser capaces de disfrutar plenamente cuando se nos presente algo diferente?…
Dejemos de esperar el “gran milagro”.
Gocemos a diario de los “pequeños milagros” que, día a día, se abren a nuestro paso. Después de todo… ¿No será que el gran milagro es la conjunción de todos esos más pequeños?. A lo mejor el gran milagro consiste en encontrar la felicidad en las pequeñas cosas de todos los días de nuestra vida.
…Y así en la búsqueda de nuevas oportunidades, llenos de insatisfacción muchas veces no nos damos cuenta del verdadero valor de las personas y de las cosas que pasaron por nuestro camino. Lo lamentable es que por no darnos cuenta a tiempo luego cuando las perdemos queremos volver atrás y ya es tarde muy tarde… La vida nos da todo lo necesario para que seamos felices, sólo que nos damos cuenta cuando ya no lo somos.
Es hora de darnos cuenta y de aprender a valorar en el presente todo lo que tenemos. De nada sirve llorar por lo que dejamos ir, por lo que no hicimos, por lo que no le dimos importancia: ya no está. La vida no puede rebobinarse, ni modificarse. Las escenas quedan grabadas y no hay forma de eliminar los trozos de la cinta que no nos gustan, ni podemos regrabarla, ni siquiera podemos detenerla en los buenos momentos, solo está en nosotros la posibilidad de continuar filmando y que a partir de hoy cada escena sea única e irrepetible y por encima de todo sea tan valiosa que no nos haga arrepentirnos nunca y ni siquiera sentir culpas por alguna escena del filme.
Es la película de tu vida, es tu historia y vos sos el protagonista, no la titules “Lo que el viento se llevó”, ni “Pide al tiempo que vuelva” sería lindo que tu película se llame “La historia sin fin”.
- Graciela de Filippis
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No commentsConfío En Tí Jesús
¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?
Cuando hayas hecho todo lo que esté en tus manos para tratar de solucionarlos, déjame el resto a Mí.
Si te abandonas en Mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios.
No te desesperes, no me dirijas una oración agitada como si quisieras exigirme el cumplimiento de tu deseo. Cierra los ojos del alma y dime con calma:
Jesús, yo confío en Tí.
Evita las preocupaciones y angustias, y los pensamientos sobre lo que pueda suceder después.
No estropees mi planes queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser Dios y actuar con libertad.
Abandónate confiadamente en Mí. Reposa en Mí y deja en mis manos tu futuro.
Dime frecuentemente:
Jesús, yo confío en Tí.
Y no seas como el paciente que le pide al médico que lo cure pero le sugiere el modo de hacerlo.
Déjate llevar en mis manos.
No tengas miedo…
Yo te amo.
Si crees que las cosas empeoraron, o se complican a pesar de tu oración, sigue confiando, cierra los ojos del alma y confía.
Continúa diciéndome a todas horas:
Jesús, yo confío en Tí.
Necesito las manos libres para obrar.
No me ateas con tus preocupaciones inútiles, Satanás quiere eso, agitarte, angustiarte, quitarte la paz.
Confía solo en Mí, abandónate en Mí. Así que no te preocupes, echa en Mí todas las angustias y duerme tranquilamente.
Dime siempre:
Jesús, yo confío en Tí.
Y verás grandes milagros, te lo prometo por mi amor.
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1 commentPalabras Para Una Hija
Hija mía, quisiera estar seguro de haberte enseñado…
a disfrutar del amor,
a confiar en tu fuerza,
a enfrentar tus miedos,
a entusiasmarte con la vida,
a que pidas ayuda cuando la necesites,
a tomar tus propias decisiones,
a ser una buena amiga de ti misma.
Quisiera estar seguro de que aprendiste…
a decir o callar según tu conveniencia,
a quedarte con el crédito de tus logros,
a no estar pendiente de la aprobación de los demás,
a no absorber las responsabilidades de otros,
a ser consciente de tus sentimientos y a actuar en consecuencia.
Quisiera estar seguro, hija mía, que aprendiste…
a poner límites,
a sostenerlos,
a tomar más riesgos,
a aceptar los cambios,
a realizar tus creencias,
a ser capaz de llenar primero tu copa y luego la de los demás,
a planear tu futuro pero no vivir en él.
Me gustaría, hija mía, que hayas aprendido…
a valorar tu intuición,
a tomar tus propias decisiones,
a hacer de la comprensión y el perdón, tus prioridades,
a aceptarte como eres,
a disfrutar la diferencia entre los sexos,
a aprender de los encuentros y de los fracasos.
Me gustaría, hija mía, que te permitas reír a carcajadas por la calle, sin ninguna razón.
Pero, sobre todo, quisiera que hayas aprendido…
a no idolatrar a nadie,
y a tus padres, menos que a nadie.
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