Archive for the 'Vida' Category
El poder de dar
Era un día caliente de verano hace años. Caminaba para comprar dos cosas en la tienda. En esos días, la visitaba frecuentemente, porque nunca tenía suficiente dinero para comprar de una vez todo lo que necesitaba en la semana.
Mi joven esposa, después de una trágica batalla con el cáncer, había muerto hace unos pocos meses. No había dinero –solo montañas de deudas- Conseguí un trabajo de medio tiempo, que apenas alcanzaba para alimentar a mis dos pequeños.
Las cosas andaban mal. Muy mal.
Y así fue que ese día, descorazonado y con 4 dólares en mi bolsa, conducía hacia el mercado para comprar un litro de leche y un paquete de pan. Los niños tenían hambre y tenía que llevarles algo de comer.
Cuando llegué a la luz roja, noté a mi derecha a un hombre joven, a una mujer joven, y un niño en el pasto, cerca del camino.
El sofocante Sol de medio día caía sobre ellos sin piedad.
El hombre sostenía un letrero que decía: “Trabajo por comida”.
La mujer estaba junto a él. Ella observaba los coches parados en la luz roja.
La niña, probablemente de 2 años, estaba sentada en el pasto con una muñeca que solo tenía un brazo. Noté todo esto en los 30 segundos en que la luz roja cambió a verde.
Quería desesperadamente darles unos pocos dólares. Pero si lo hacía, no tendría suficiente dinero para comprar leche y pan. Con 4 dólares no podía hacer mucho.
Cuando la luz cambió, eché una última mirada a ellos tres y me marché, sintiéndome culpable por no ayudarlos y triste, porque no tuve suficiente dinero para compartir con ellos.
Mientras seguía conduciendo, no podía apartar de mi mente la imagen de los tres. La triste mirada del hombre joven y su familia, permanecieron en mí cerca de un kilómetro. No podía soportarlo más. Sentía su pena y tenía que hacer algo al respecto.
Di la media vuelta y conduje de regreso hasta donde los había dejado.
Me paré cerca de ellos y le di al hombre 2 de mis 4 dólares. Había lágrimas en sus ojos mientras me agradecía. Sonreí y tomé el camino de regreso al supermercado. “Quizás la leche y el pan estarán en oferta” pensé “¿Y si sólo me alcanza para la leche o el pan?”.
Me estacioné, aún pensando en el incidente, pero sintiéndome bien acerca de lo que hice.
Mientras salía del coche, mi pie pisó sobre algo en el pavimento. Era un billete de 20 dólares. No lo podía creer. Miré a mi alrededor, lo tomé y compré en la tienda, no solo pan y leche, también otras cosas que desesperadamente necesitaba.
Nunca olvidé el incidente. Recordé que el universo es extraño y misterioso. Confirmó mis creencias de las leyes del universo. Regalé 2 dólares y recibí 20 a cambio. De regreso del supermercado, regresé con la hambrienta familia y compartí otros 5 dólares con ellos.
Este incidente es solo uno de los muchos que han ocurrido en mi vida. Parece que mientras más doy, más recibo. Es quizás, una de esas leyes universales que dice, “Si quieres recibir, primero debes dar”.
Hay una pequeña rima que dice:
“Un hombre fue, y ellos lo llamaron enojón
mientras más dio, más recibió.”
La mayoría de las veces, pensamos que no tenemos nada que dar. Pero si miramos más de cerca, veremos que incluso lo poco que tenemos puede ser compartido con otros.
No esperemos hasta que pensemos que tenemos mucho para dar. Dando y compartiendo lo poco que tenemos, abrimos las puertas del universo y permitimos ríos de Dios venir hacia nosotros.
No me creas. Solo intenta honestamente dar y te sorprenderás de los resultados.
Generalmente, no regresa de aquellos a quienes damos. Viene de recursos que difícilmente podemos imaginar.
Date una oportunidad y aplica este principio universal. Los principios universales siempre funcionan.
Algunas veces puede suceder muy rápido, como en mi historia. Otras veces, toma más tiempo. Pero ten por seguro esto: da y recibirás mucho más de lo que tú das.
Y cuando des, no lo hagas con miedo en tu corazón, sino con un corazón lleno de agradecimiento. Te sorprenderás como esto funciona.
Abre las puertas de la afluencia en tu vida, dando un poco de lo que tienes a aquellos que lo necesitan. Como el gran maestro dijo: “Da y te será multiplicado”.
Inténtalo. Te gustará.
- Autor: John Harrcharan
Popularity: 1% [?]
No commentsCarta De Un Hijo Para Los Padres Del Mundo
No me grites.
Te respeto menos cuando lo haces. Y me enseñas a gritar a mí también y yo no quiero hacerlo.Trátame con amabilidad y cordialidad igual que a tus amigos
Que seamos familia, no significa que no podamos ser amigos.
Si hago algo malo, no me preguntes por qué lo hice.
A veces, ni yo mismo lo sé.
No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por tí (aunque sea para sacarte de un apuro).
Haces que pierda la fe en lo que dices y me siento mal.
Cuando te equivoques en algo, admítelo.
Mejorará mi opinión de ti y me enseñarás a admitir también mis errores.
No me compares con nadie, especialmente con mis hermanos.
Si me haces parecer mejor que los demás, alguien va a sufrir (y si me haces parecer peor, seré yo quién sufra).
Déjame valerme por mí mismo.
Si tú lo haces todo por mí, yo no podré aprender.
No me des siempre órdenes.
Si en vez de ordenarme hacer algo, me lo pidieras, lo haría más rápido y más a gusto.
ñ
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer.
Decide y mantén esa posición.
Cumple las promesas, buenas o malas.
Si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo.
Trata de comprenderme y ayudarme.
Cuando te cuente un problema no me digas: “eso no tiene importancia…” porque para mí sí la tiene.
No me digas que haga algo que tú no haces.
Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no me lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
No me des todo lo que te pido.
A veces, sólo pido para ver cuánto puedo recibir.
Quiéreme y dímelo
A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.
- Anonimo
Popularity: 1% [?]
No comments¿Cuál es el sentido de la vida?
Quizás tú sientes que el dinero, el poder, o encontrar a tu pareja puede ser el sentido de tu vida.
O quizás buscas el sentido de tu vida en las opiniones y en la búsqueda de aprobación de tus amigos, tus padres, etc., pero siempre acabas sintiéndote igual: con una sensación interior de desesperanza y vacío.
Pero lo más interesante, es que el sentido de tu vida lo sientes, por primera vez, cuando sufres un gran estremecimiento emocional o está en peligro tu vida.
Es, en esos momentos, cuando todo aparece tan claro como si, después de una tarde con neblina, esta se disipara y apareciera el sol, reluciente, ante tus sorprendidos ojos.
¿Haz hecho alguna vez el experimento de visualizarte en tu propio funeral? ¿De imaginarte el recuerdo que deseas dejar en tus amigos y tu familia?
Si no lo has hecho… imagínate por un instante, que hay una tumba, que estás asistiendo a un funeral… y que abres la tapa, para ver a la persona que está dentro… ¡y para tu sorpresa… ¡eres tú mismo!
Es tu propio funeral.
¿Por qué deseas que te recuerden las personas que están asistiendo a tu funeral?… piensa por un instante…
Ahora, ¿Qué te hubiera gustado haber logrado? ¿Haber experimentado?… piensa por unos instantes…
Para mi, resultó curioso que en lo que yo imaginé más en este ejercicio, es en el amor… en los detalles aparentemente “tontos” de la vida: en mi pequeña sobrinita, pícara y encantadora… en los hermosos momentos que pasé con mis parejas… y en los instantes en que serví a alguien y lo ayudé… me resultó asombroso darme cuenta que no me pasó por ningún instante el concepto monetario… ni pensé en carros, casas, propiedades… nada de eso.
¿Te pasaron cosas parecidas a ti cuando hiciste el ejercicio, de pura casualidad?
Recuerdo que en el libro bíblico de Proverbios, dice una cita más o menos así: “He visto que no hay nada mejor para el hombre terrestre que se regocije por el duro fruto de su trabajo, es el don de Dios”.
¿Qué es lo que te regocija a ti? Pueden ser pequeñas cosas, desde caminar en un atardecer de lluvia, en un bosque, escuchando el suave trino de los pájaros y peculiar sonido de los grillos al anochecer.
Llenarse los pulmones hondamente con el frescor y el aroma a árbol mojado y hierba…
En lo personal, pocas cosas me dan tanto deleite como despertarme temprano, caminar, y oler el delicioso aroma a fresco… escuchar aún los cantos de los pájaros, y las calles todavía pacíficas y tranquilas, antes del duro y nervioso ajetreo diario.
Y contemplar la luna en la noche, en la calle, ya casi sin gente.
Quizás disfrutar de la compañía de una amiga, llenarme de su sonrisa y del brillo de su mirada… de tener entre mis brazos a mi pequeña sobrina… ¡en fin!
Con sabiduría, Dios dijo que en verdad no podríamos entrar al reino de los cielos hasta que volviéramos a ser niños, y con profunda admiración, ahora que convivo a diario con mi sobrinos de 8 y 3 años, puedo comprender en toda su majestuosidad lo que significa esto.
Admiro de ellos su alegría eterna, de la felicidad que les trae que les obsequie una simple goma de mascar, que los cargue… admiro la seguridad en sí mismos, instintiva y natural que tienen.
Su terquedad para conseguir lo que quieren, a pesar de los intentos manipuladores de los adultos para dominarlos con un “ya no te voy a querer”, “eres malo”, “mira como te ve la gente”, “ pareces niña”, “si te comportas te compro esto”… me pregunto cuantos de nosotros nos quedamos inconscientemente con esas manipulaciones desde niños.
Los niños no entienden el concepto del rencor. Puedes insultarlos y pelear con ellos, pero al rato están como si nada. Y no fingen.
Es que así es la naturaleza de un niño.
Y tienen una capacidad inagotable para jugar y hacer cosas… ¡y ser felices!
Reflexioné, que toda mi lucha interior… ¡está enfocada a volver a ser niño!
¡Tener la alegría y espontaneidad de un niño!
¡Aprender a perdonar y olvidar como un niño!
¡Tener la terquedad para conseguir lo que quiero, como un niño!
Y por fin entendí aquella frase de Picasso: “A los 10 años ya pintaba como uno de los grandes del Renacimiento… ¡pero tarde otros 50 para volver a pintar como un niño!”.
Entonces, ¿Cual es el sentido de la vida? Para mí, es vivir permanentemente en el presente, disfrutando de todo, obedeciendo a los impulsos de mi corazón… y haciendo lo que me hace más feliz, en cada momento.
Ya sea en mi trabajo, en el amor… ¡todo lo que esté haciendo en todo momento y a cualquier hora! Así sea mientras viajo en metro.
Sabes? Quizás hoy yo debería estar muerto. Si.
Hace 3 días caminaba por la esquina de mi casa, distraído, pensando en un display que acababa de ver anunciando libros con descuento –mi golosina favorita- cuando caminé como un autómata hacia el otro lado de la calle…
Sin fijarme en que la luz del semáforo estaba en siga, y una auto corría a toda velocidad, para poder evitar la luz roja del semáforo…
Como en sueños, recuerdo la voz de un hombre que se encontraba en la esquina con su pareja, diciéndome…
¡Cuidado!
Esa voz me despertó abruptamente de mis divagaciones, me detuve, y cuando reaccioné, me encontraba a mitad de la calle, justo en el momento en que el auto pasó a milímetros adelante de mí… no se detuvo.
Solo escuché el zoooom y vi apenas una imagen difusa del coche de lo rápido que pasaba, al más puro estilo de la película “Matrix” ¡en serio!
Si yo hubiera seguido caminando, seguramente me hubiera alcanzado… y a la velocidad que iba, seguramente estaría, o muerto, o paralítico, o en estado de coma, o todo en vendas al estilo “momia de Guanajuato”.
Ya ni siquiera hubiera podido escribir esta actualización del sitio, hoy Domingo 24 de agosto.
Ya después de la experiencia me pregunté ¿Cuántas cosas inconclusas hubiera dejado de mi vida sin hacer? ¿Cuántas personas que quiero y amo nunca se los expresé? ¿Cuántas personas que me aman, o amaron nunca me lo dijeron y yo jamás lo sabría?
La verdad, yo me considero muerto, estoy viviendo extra… fue providencial que la voz de ese hombre me despertara de mi “sueño”.
Me salvó la vida.
Y como estoy viviendo tiempo “extra”, aún tengo menos miedo a intentar cosas que antes.
Y más disposición para amar y ser feliz. Tengo muchos sueños por cumplir y espero que tú también los tengas.
Me despido.
¡Suerte!
Popularity: 1% [?]
No commentsLo efimera que es la vida
Si pudiésemos darnos cuenta de lo efímera que es nuestra vida quizás pensaríamos dos veces antes de desperdiciar las oportunidades que tenemos de ser y hacer felices a los demás.
Nos entristecemos por cosas pequeñas, perdemos minutos y horas preciosas…
Perdemos días, a veces años.
No podemos adivinar cuánto tiempo estaremos aquí y descuidamos de nosotros y de los demás.
Callamos cuando deberíamos hablar.
Hablamos demasiado cuando deberíamos estar en silencio.
No damos el abrazo que nuestra alma tanto pide porque algo nos impide esa aproximación.
No damos un beso cariñoso porque no estamos acostumbrados a ellos…
No decimos cuánto amamos, porque creemos que el otro sabe automáticamente lo que sentimos.
Y pasa la noche y llega el día…
El sol nace y se adormece…
Y… continuamos encerrados en nosotros mismos.
Reclamamos que no tenemos tiempo suficiente…
Pedimos a los demás, a la vida…
Nos consumimos.
Y el tiempo pasa.
Pasa la vida sintiendo que no vivimos.
Sobrevivimos, pues no sabemos hacer otra cosa, hasta que, inesperadamente, nos levantamos, miramos hacia atrás, y nos preguntamos: ¿y ahora?
Hoy…
Ahora…
Aún es tiempo de reconstruir, de dar ese abrazo que tanto quisimos, de pronunciar una palabra cariñosa.
Nunca se es demasiado viejo o demasiado joven para amar desde el fondo del corazón…
Sin mirar hacia atrás…
Lo que pasó, pasó…
Lo que se perdió, se perdió…
Miraremos hacia adelante…
Aún es tiempo de apreciar las flores, enteras están en torno nuestro.
Aún es tiempo de vivir la alegría y el amor intensamente.
Nos volveremos hacia Dios…
Agradeceremos por “La VIDA” que, aunque efímera, aún está en nosotros.
Popularity: 1% [?]
No commentsLos hijos se van
Hay que aceptarlos con esa condición, hay que criarlos con esa idea, hay que asumir esa realidad.
No es que se van… es que la vida se los lleva.
Ya no eres su centro.
Ya no eres propietario, eres consejero.
No diriges, aceptas.
No mandas, acompañas.
No proyectas, respetas.
Ya necesitan otro amor, otro nido y otras perspectivas.
Ya les crecieron alas y quieren volar.
Ya les crecieron las raíces y maduraron por dentro.
Ya buscarán un amor, que los respete, que quiera compartir sin temores ni angustias las altas y las bajas en el camino que les endulce el recorrido y los ayude en el fin que quieren conseguir.
Y si esa primera experiencia fue equivocada, tendrán la sabiduría y las fuerzas para soltarlas, así, otro amor les llegará para compartir sus vidas en armonía.
Ya no les caben las raíces en tu maceta, ni les basta tu abono para nutrirse, ni tu agua para saciarse, ni tu protección para vivir.
Quieren crecer en otra dimensión, desarrollar su personalidad, enfrentar el viento de la vida, a la sombra del amor y al rendimiento de sus facultades.
Tienen un camino y quieren explorarlo, lo importante es que sepan desandarlo, tienen alas y quieren abrirlas.
Lo importante es el corazón sensible, la libertad asumida y la pasión a flor de piel.
Que la rienda sea con responsabilidad, y la formación, llena de luz.
Tú quedas adentro, en el cimiento de su edificio, en la raíz de su árbol, en la corteza de su estructura, en lo profundo de su corazón.
Tú quedas atrás, en la estela luminosa que deja el barco al partir, en el beso que le mandas; en el pañuelo que los despide; en la oración que los sigue; ¡en la lágrima que los acompaña!.
Tú quedas siempre en su interior aunque cambies de lugar.
Haz de su vida tan feliz que cuando parta, sólo piense en regresar, aunque sea para tomar tu mano y estar junto a ti.
Disfruta tus hijos mientras puedas…
Popularity: 1% [?]
1 commentLos Momentos De La Vida
Hay momentos sorprendentes en cada etapa de nuestra vida.
Nada se desperdicia en los planes del encontrarse con la madurez, en cada uno de ellos hay crecimiento, decisiones, afinidad, descuerdos y encuentros contigo mismo.
Una lágrima, el gemir, un olvido, las riquezas, lindas amistades, un recuerdo, los deseos, una mirada, una caricia y una oración, o un suspiro que te hace llenar con fuerza los pulmones de tu sentir…
Sacuden tu vida, te hacen temblar de frío y de anhelo…
Te llevan a buscar inconscientemente la llamas del fuego que producen el deseo de seguir en ruta.
Momentos de siempre…
Seguidos de todo lo que una vez planificaste.
Un instante en el cual guardas una carcajada, cierras el libro de tu historia, añoras un instante entre lo bueno y lo porvenir.
Cada día, nos trae una nueva experiencia que nos da la oportunidad de seguir en la ruta del vivir.
Popularity: 1% [?]
No commentsRenovarse es vivir
El águila es una de las aves de mayor longevidad.
Llega a vivir 70 años.
Pero para llegar a esa edad,en su cuarta década tiene que tomar una seria y difícil decisión.
A los 40 años, ya sus uñas se volvieron tan largas y flexibles que no puede sujetar a las presas de las cuales se alimenta.
El pico alargado y en punta, se curva demasiado y ya no le sirve.
Apuntando contra el pecho están las alas,envejecidas y pesadas en función del gran tamaño de sus plumas, y para entonces, volar se vuelve tan difícil…
Entonces, tiene sólo dos alternativas: dejarse estar y morir… o enfrentar un doloroso proceso de renovación que le llevará aproximadamente 150 dias.
Ese proceso consiste en volar a lo alto de una montaña y recogerse en un nido, próximo a un paredón donde ella no necesita volar y se siente más protegida.
Entonces, una vez encontrado el lugar adecuado, el águila comienza a golpear la roca con el pico hasta arrancarlo.
Luego espera que le nazca un nuevo pico con el cual podrá arrancar sus viejas uñas inservibles.
Cuando las nuevas uñas comienzan a crecer, ella desprende una a una, sus viejas y sobrecrecidas plumas.
Y recién después de todos esos largos y dolorosos cinco meses de heridas, cicatrizaciones y crecimiento, logra realizar su famoso vuelo de renovación, renacimiento y festejo para vivir otros 30 años más.
En nuestra vida también nos toca sufrir procesos de reconversión so pena de sucumbir.
Tenemos que resguardarnos por algún tiempo, meditar largamente y someternos a grandes sacrificios de desprendimiento, para desarrollar los cambios de modo semejante al del águila, para ser capaces luego, de recomenzar nuestra vida con nuevos bríos y esperanzas.
Durante ese tiempo no deshacemos de pesados recuerdos, remordimientos o culpas, malos hábitos, costumbres o tradiciones y prejuicios que nos causaban dolor y no nos dejaban vivir ni permitían surgir nuevos valores, ni que aprendiéramos todo lo que es útil para los nuevos tiempos, ni mucho menos volar.
Solamente siendo libres del peso del pasado, podremos aprovechar el valioso resultado que una renovación siempre nos trae.
Popularity: 1% [?]
No comments








