Mensajes de Navidad: Carta para Dios
¡Gracias! Por enseñarme todos los días de mi vida lo importante de cada momento.
Es majestuoso advertir que todo este mundo se rige bajo reglas que no siempre son visibles a nuestros ojos.
Reglas que llevan a la perfección.
Todo es parte de esa perfección que muchas veces no comprendemos…
¡Pero EXISTE!
Me maravillo a cada paso por las cosas hermosas que puedo ver.
Me asusto cuando hay otras tantas que no entiendo.
Pero se que estás… Siempre… en cada momento y lugar.
Y te agradezco por ello.
Gracias por toda la gente que tengo a mi alrededor… familia, amigos, conocidos, vecinos.
Gracias por todo ese amor que me llega a través de ellos.
Te pido para cada persona del mundo amor, felicidad, paz, entereza, capacidad de aceptación y comprensión.
Sé que cada uno decide el rumbo de su vida. El destino nos muestra las opciones…
Nosotros elegimos cual tomar…
Y en esa decisión va el resto de nuestras vidas.-
Que en esta navidad, cada uno pueda elegir con certeza como seguir
¡Felices fiestas para todos!
Popularity: 3% [?]
No commentsMensajes de Navidad: Carta de Jesus para ti
Como bien sabes, amigo mío, yo pedía muy pocas cosas en mi vida.
Pedí una posada, antes de nacer, pensando sobre todo en mi madre. Pedí a Zaqueo que me alojara en su casa, y a otro buen amigo el salón para celebrar la Pascua. Pedí un par de veces agua para beber.
¡Ah!, y también pedí un burrito para hacer mi entrada triunfal en Jerusalén, y así no dejar mal al profeta Zacarías.
No me interesaban las cosas. Me interesaban las personas. Me interesaba, sobre todo, la amistad. No me cansaba de pedir amigos: amigos que me siguieran, que se unieran a mi causa, que estuvieran conmigo, que continuaran mi tarea.
Mi tarea de hoy va en la misma línea. No os voy a pedir ayuda material, aunque también la necesito para mis pobres. Tampoco os voy a pedir que dejéis a vuestra familia y vuestros estudios, aunque a alguno se lo seguiré pidiendo.
Mi petición va dirigida a todos y está al alcance de todos.
Mirad, tengo unas ganas tremendas de seguir “haciendo el bien”, pues veo a tanta gente triste y necesitada.
Me muero de pena al ver que muchos niños no sonríen y mueren prematuramente.
No puedo soportar la imagen del joven que camina a la deriva, que quema su vida con cualquier tipo de droga y se hunde en el infierno del vacío y de la desesperación.
Me entristece la estampa del viejo, al que nadie quiere y parece estorbar en todas las partes.
Cada matrimonio que se rompe es una cuchillada a mi corazón. No digamos otro tipo de violencias y de guerras.
Me indigna el que unos se aprovechen de los otros, que siga habiendo personas y pueblos sin libertad y sin dignidad.
En fin, no voy a repetir aquí lo que bien sabéis vosotros. Lo que si quiero deciros es que unas veces me dan ganas de llorar y otras de coger el látigo.
Y lo que os pido, lo que te pido, es que me prestes tus manos para que con ellas yo pueda seguir curando, bendiciendo y acariciando.
Te pido que me prestes tus pies para que pueda seguir acudiendo a las llamadas de tantos desvalidos y para correr detrás de los que se descarrían.
Te pido tus labios, para besar a tantos niños y a tantos hambrientos de amor.
Te pido tu lengua, para seguir dando buenas noticias a los pobres y denunciar a los hipócritas y opresores.
Te pido tus ojos, para mirar con ternura y cariño a toda la gente.
Te pido tu rostro, para sonreír a cada uno, para sonreír a pesar de todo, para iluminar todas las situaciones con mirada de gracia, de paz y de alegría.
Estáis tan nerviosos y preocupados, que lo llenáis todo de angustia. Te pido en fin, tu corazón, para que yo pueda seguir amando a mi manera.
Si me los prestas, no hace falta que te desprendas de ellos. Es muy sencillo: utilizados tú como si fuesen míos, como si ahora te los prestara yo. Haz tú con ellos lo que estoy deseando hacer yo.
Sonríe, pues, aunque no tengas ganas de hacerlo, pero sabiendo que yo lo quiero.
Comparte, aunque te cueste, pero piensa que yo lo haría.
Te infundiré mi Espíritu, para actuar yo desde tú mismo. Te enseñaré el modo y la manera, te daré la fuerza y la capacidad. Yo me prolongaré en ti. Tú serás mi instrumento. Tú y yo seremos, te lo aseguro, un Dios para el hermano.
Te lo pido por el amor del Padre, por el dolor de los inocentes, por todo lo que más quieras. En espera de tu respuesta positiva, te mando un abrazo.
Jesús
Autor desconocido
Popularity: 2% [?]
1 commentMensajes de Navidad: Un brindis
Brindis de Navidad
Hoy es navidad, momentos para reflexionar
llegan recuerdos de mi infancia tiempo atrás
En donde todos mis hermanos juntos con mis papas
tíos, primos, familia y algunos amigos más
nos solíamos reunir para al niñito arrullar
uniendo nuestras voces para así cantar,
a la rorro niño a la rorro ya.
Que hermoso día que esperábamos llegar
![]()
para compartir la alegría de recibir y también dar,
el más bonito recuerdo que mi corazón ha de guardar
es cuando llegaba el niñito que a mi alma venía a entrar
para iluminar mi camino y darme felicidad.
Muchos regalos, envueltos en papel especial
el árbol navideño las esferas y mucho más
era todo tan bonito para poder festejar
pero lo realmente hermoso era ver a Jesús entrar.
Compartir con él, la cena el vino y el pan
porque ese es el espíritu de la verdadera Navidad
no olvidar al festejado, que en mi alma he de llevar
para toda mi vida y a mis hijos enseñar, el verdadero
significado de lo que es la Navidad.
Nuestra salvación a toda la humanidad, con una estrella
que nos había de alumbrar,
el camino a la gloria, la paz y felicidad,
decirle a Cristo te amo, y no te he de olvidar
lo digo de corazón, eso es la navidad.
Brindemos todo por Cristo, de una manera especial,
el no quiere sacrificios, ni quiere nada material,
el quiere amor para sus hijos y también quiere la paz
alcemos pues nuestras copas, y digamos ¡Feliz Navidad!
Popularity: 3% [?]
1 comment









